
Mejores, peores, confidentes o chismosas, débiles o fuertes, talentosas o nacidas para estar dentro de la cocina. Las dicotomías abundan y las opiniones se multiplican a la hora de hablar sobre la mujer y su rol en la sociedad. Lejos de machismos y feminismos se les preguntó a los hombres, cómo nos ven y qué piensan de nosotras. Ellos juraron responder con sinceridad.
A la hora de contar si le confiaría un secreto a una dama exagera un poco. "Jamás le contaría un secreto a una mujer, a no ser que quiera que se entere la mayor cantidad de personas en el menor lapso de tiempo. Son capaces de pasarlo en una cadena desenfrenada por internet con una leyenda que diría más o menos así, pásaselo a todos, que si no lo haces se te van a caer todos los dientes, se te va a achicharrar la lengua y te va a salir celulitis hasta en los labios".
A la hora de responder dónde deposita la mirada reconoce que a una mujer le mira los ojos y los pies... pero que baja los ojos muy lentamente.
"Es mentira lo del sexo débil, sino fíjense en las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, mientras la mayoría de los hombres estaban debajo de la cama, ellas lucharon por la verdad y la justicia, solas, con su pañuelito blanco frente a una de las dictaduras más feroces".
Opina como Bernard de Fontenelle que "el único secreto que saben guardar las mujeres es el de los años que tienen" y sigue parafraseando al momento de decir qué mira en una mujer. "Todo es digno de ser mirado. Como dicen Les Luthier, "no hay mujer fea, sólo belleza rara".
"Mi admiración y respeto son para las mujeres que día a día construyen y sostienen los espacios individuales y los colectivos, aquellos que tienen que ver con los sentimientos y con el compromiso ideológico", pero se ve que con la política queda poco lugar para fantasear aunque sea un poco: "no puedo pensarme como mujer porque no lo soy", afirma.
En una mujer valora lo mismo que en cualquier persona: "la capacidad de amar, la honestidad y la inteligencia".
En síntesis. Parece que no despertamos mucha confianza pero que sí tenemos bastantes virtudes. A lo mejor no se animan a señalarnos los defectos. Por suerte nos ven como buenas compañeras de trabajo y dicen no competir. Además, tranquilas chicas, no hagan tantas dietas, que al menos estos muchachos, ni se fijan en el cuerpo.

1 comentario:
me gusto el articulo. (=
Igual creo qe los hombres que fueron cuestionados exageraron un poco con lo de las cadenas xD pero bueno, si esa es su manera de pensar, nada qe hacer..
Muy buen blog! bien feminista hahaha me gusta! :D
Saludos a las administradoras =]
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